La
crema de este extremeño es nota ácida con un
agradabel punto picante en las piezas de más edad.
De forma circular y corteza dura. Es probablemente
el queso español más caro del mercado. Tiene
la peculiaridad de ser una torta. Está
elaborada con leche cruda de oveja procedente
de ganaderías inscritas en la D. Origen. Las razas
admitidas son la merina y la entrefina admitiéndose
cruces con otras razas de país. Su masa semilíquida
fuerza las paredes del queso ocasionándole sus inconfundibles
grietas. Por ellas, emergerá un leve olor a
fermetnado. Color amarillo marfilerío. Su
cremosidad y untosidad se palpa con la cuchara de madera.
Fabricación
Degustación
Historia
Las ovejas
pacen a sus anchas durante meses, hasta que, llegada la hora
de elaborar los quesos, se les reduce el pasto a unas determinadas
tierras. Todos los grandes quesos artesanos tienen su período
óptimo de elaboración. Reunida la leche de dos
ordeños diarios, se calienta a unos 25º durante
una a dos horas, se cuaja con cardo silvestre y la cuajada
se rompe a mano para obtener un grano muy pequeño,
casi una papilla. Se deja reposar y se decanta. El molde tradicional que dará
forma al queso es el cincho de esparto que
le marcará en sus bordes. Al mismo tiempo se sala por
una cara y la otra se sala en el momento de descincharlo.
A continuación, se procede a depositar los quesos sobre
un sardo o cama de escobas, cuyo dibujo grabará los
quesos por ambas caras. Allí da comienzo un largo y
silencioso proceso de maduración y, quizá, el
milagro de que el queso se convierta en torta.
La gastronomía
del lugar se precia del gusto por lo natural. Ideal para degustar
con tintos con cuerpo, viriles, vigorosos
y buen buqué. Las antiguas recetas judías y
moriscas de repostería son un delicioso regalo para
el paladar. El queso se utiliza de forma culinaria especialmente
en salsas.
Al ser un producto
de elaboración eminentemente artesanal se ha caracterizado
por su escasez, de ahí su elevado precio. Cabe señalar que este
queso sirvió de forma de pago en la antigüedad.
Numerosos documentos recogen que se utilizaba para satisfacer
los impuestos que debían pagarse en tiempos de la Mesta
a las órdenes militares que defendían las tierras
extremeñas de los moriscos.
Queso TORTA LA SERENA
Descripción
Una
deformación primaveral saca de este producto lo mejor
de sí mismo, lo más conocido y lo más
sabroso. Este Denominación de Origen
es blando, fino, de color marfileó céreo, pudiendo
presentar ojos pequeños y brillanes. Los quesos de
La Serena están recubiertos por una corteza semidura,
de color entre amarillo y ocre, con caras lisas o con la impronta
de la pleita o cincho de esparto. En primavera, y a veces en
invierno, algunos de los ejemplares tienden a deformarse y
achatarse, desarrollando algunas grietas en las caras, mientras
el interior se reblandece hasta el punto de desparramarse
casi licuado. Son las famosas tortas, que
se valoran y aprecian más que el propio queso, aunque
deben consumirse en un plazo muy corto.
Fabricación
Degustación
Historia
El primer
paso es el cuajado de la leche, fase imprescindible enla que
hay que conseguir la unión de la proteína más
abundante de la leche, la caseína, que forma una solución
coloidal en el suero. Este proceso es relativamente fácil
gracias a la acción del cuajo, que en el caso del queso
de La Serena es aportado por una maceración de flores
desecadas del cardo silvestre, la yerbacuajo para los pastores.
Se trata de un método tradicional: se parte de leche
cruda, como en la mayoría de quesos de alta
calidad, y el proceso requiere más de una hora para
obtener una cuajada compacta. El pastor comprueba su punto
clavando en ella un palo de olivo con cuatro ramificaciones
en su extremo. Cuando se sostiene de pie es porque se ha conseguido
el punto óptimo. A continuación, siguiendo el
método tradicional, se usa una mesa inclinada de madera,
el expremijo, diseñada para escurrir el suero,
sobe la que se colocan los cinchos circulares de esparto.
En ellos se irá depositando la cuajada y, a medida
que vaya soltando el suero, el pastor los irá cerrando
para que alcancen altura. Se salan por una cara y se espera
al próximo oredeño, en el que se salarán
por la otra. Se esperan otras doce horas para desmoldarlos
y colocarlos en estanterías de madera de pino o roble. A los dos días, las
piezas se descinchan y es necesario girarlas diariamente.
El queso continúa su proceso de elaboración
con la maduración, a temperatura y humedad constantes.
Su gusto de
acidez y agradable amargor merece el vino tinto de crianza
de la tierra. También algún vino elaborado con
Cabernet Sauvignon sería afín a este queso.
No es desdeñable casarlo con un buen brut o un cava,
poquito a poco, para endulzar el paladar.
El queso de
La Serena es uno de los grandes avales de Extremadura,
aunque durante años ha quedado relegado a una modesta
jerarquía en comparación con el caviar, el foie-gras
o las trufas. La oveja merina de La Serena es la responsable
de darnos esta exquisitez al paladar.
Queso TRONCHÓN
Descripción
Tiene
forma de rosco, circular, y suele tener grabados en la corteza
diversos motivos florales o geométricos. Se elabora
de invierno a verano, principalmente en primavera. Elaborado
con leche cruda de oveja, la corteza es lisa, cerosa, sin
mohos y de color amarillo intenso. El interior es cerrado,
sin ojos o con pequeños orificios del tamaño
de la cabeza de un alfiler. De textura poco elástica,
incluso friable para los curados y de color márfil
a amarillo pálido.
Degustación
Historia
Sabor intenso
y desarrollado, muy graso al paladar, ligeramente ácido
y salado. Es un queso de corte y mesa para degustar con pan
tostado o de leña y también para fundir y acompañar
el pan seco y las sopas morellanas.
Se elabora
básicamente en toda la comarca natural del Maestrazgo,
que abarca el norte de Castellón y el sureste de Teruel
también acercándose al suroeste de Tarragona.
También se le denomina como queso de Aragón.
Queso ZAMORANO
Descripción
De
sabor es intenso pero no fuerte, mantecoso y con presencia
de aromas de bodega. Queso, muy influenciado por la zona donde
se produce, Zamora, zona de gran calidad
de ovejas (razas churra y castellana), que se alimentan con
una dieta muy variada y completa, a base de cereal, legumbre,
viñedos así como praderas y pastos. Todo ello facilita la producción
de un queso con corteza enmohecida, grisacea y con un corte
cerrado o con ojos muy pequeños.
Fabricación
Degustación
Historia
La leche se
coagula entre 28 y 32º aproximadamente añadiendo
cuajo de lechal y fermentos licticos. La masa cuajada,
se corta en granos tamaño arroz y se calienta hasta
una temperatura no superior a 40º. El grano, se vierte
en un molde donde se prensa, para su posterior inmersion en
salmuera. Finalmente el queso es colocado
en bodegas para su larga curación, de no menos de 6
meses.
Para rallar
es muy adecuado, pero debe utilizarse inmediatamente pues
de lo contrario se oxida. Ideal para degustar con un vino
tinto de la zona.
Zamora ha sido
y es una provincia ovina por excelencia,
el pastoreo de las ovejas en los arriendos de "rastrojeras
y hojaderas" y las excelentes condiciones orográficas
han permitido el desarrollo de una economía intrínsecamente
ligada a la producción de queso, primero artesanal
y más adelane de forma industrial.